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Primera vez en un hotel canino

Primera vez en un hotel canino

Dejar a tu perro por primera vez en un hotel canino puede sentirse extraño. Muy extraño.

Está la maleta lista, las vacaciones organizadas y sabes que elegiste un buen lugar para él… pero aparece inevitablemente esa última mirada antes de irte y la pregunta: “¿Estará bien sin mí?”

Si te pasa, es completamente comprensible. Nuestros perros forman parte de nuestra familia y, para muchas personas, esta será la primera vez que pasarán varios días separados de ellos.

Y para tu perro también será una experiencia nueva: otros olores, personas diferentes, nuevos compañeros y una rutina que durante unos días no será exactamente la de casa.

¿Los perros también sienten la separación?

Sí. Los perros pueden experimentar estrés o ansiedad frente a situaciones nuevas, incluyendo una estadía en un hotel canino. Algunos pueden mostrarse inquietos, comer un poco menos durante los primeros días o necesitar un tiempo para adaptarse al nuevo ambiente.

Pero eso no significa necesariamente que estarán pasándolo mal.

En un buen hotel canino encontrarán personas pendientes de ellos, espacios seguros, actividad, momentos de descanso y, dependiendo de su personalidad, oportunidades para jugar y socializar con otros perros. Para algunos, toda esa actividad incluso ayuda a que la ausencia de su familia sea mucho más llevadera.

Cada perro es distinto: mientras uno entra feliz dispuesto a investigar cada rincón, otro necesitará un poquito más de tiempo y paciencia para sentirse cómodo.

Antes de la primera estadía 🐾

Hay varias cosas sencillas que pueden hacer una enorme diferencia.

Conoce el hotel antes de reservar. Revisa sus instalaciones, quién estará a cargo de tu perro, cómo son las rutinas y qué medidas de seguridad tienen. Saber dónde estará también te ayudará a ti a estar mucho más tranquilo.

Cuéntales cómo es realmente tu perro. Si le teme a ciertos ruidos, no se lleva bien con determinados perros, necesita medicamentos, tiene alguna conducta particular o simplemente ama dormir después de almuerzo, dilo. Mientras más información tenga el hotel, mejor podrá cuidarlo.

Mantén su alimentación habitual. Un cambio de ambiente ya es suficiente novedad. Si el hotel lo permite, enviar su alimento habitual ayuda a evitar sumar innecesariamente otro cambio.

Envíale un pedacito de casa. Su manta, cama o algún objeto familiar puede ayudarlo a sentirse más cómodo, siempre que el hotel permita objetos personales. Los olores conocidos pueden hacer que un espacio nuevo se sienta un poquito menos extraño. (Vca)

Si puedes, haz una prueba antes. Una visita, unas horas de guardería o una noche pueden ayudar a que conozca el lugar y a que su primera estadía larga no sea también su primera experiencia allí. Las estadías cortas de adaptación son una recomendación habitual para perros que nunca han estado en un hotel. (American Kennel Club)

Y cuando llegue el momento de despedirse…

Aquí viene probablemente la parte más difícil.

Aunque den ganas de abrazarlo durante diez minutos, explicarle que mamá vuelve el domingo y prometerle solemnemente que jamás volverán a separarse 😅, lo mejor suele ser una despedida tranquila.

Los perros son extraordinariamente buenos leyendo nuestro comportamiento. Una despedida demasiado intensa puede convertir ese momento en algo mucho más importante —y preocupante— de lo que necesita ser.

Entrégalo con tranquilidad, dale cariño, despídete y deja que las personas que lo cuidarán comiencen a integrarlo a su nueva rutina. Mantener las salidas y los reencuentros calmados es una de las recomendaciones habituales para disminuir el estrés asociado a la separación. (American Kennel Club)

Las fotos ayudan. Muchísimo. 📸

Especialmente a los humanos.

Pregunta si el hotel puede enviarte alguna fotografía o actualización durante la estadía. Verlo jugando, descansando tranquilamente o haciendo nuevos amigos suele ser suficiente para que finalmente puedas relajarte y disfrutar también de tus vacaciones.

Eso sí: tampoco necesitas saber qué está haciendo cada veinte minutos. Elegiste un lugar en el que confías; dale también la oportunidad de vivir su pequeña aventura.

Cuando vuelvas por él ❤️

Probablemente tendrás una recepción digna de alguien que regresó después de cinco años y no de cinco días.

Después de una estadía con más ejercicio, estímulos y actividad social de lo habitual, algunos perros vuelven especialmente cansados y pueden necesitar un día tranquilo para recuperar su rutina.

Y habrá ocurrido algo importante para ambos: ya lo hicieron una vez.

Tu perro aprendió que puede quedarse en otro lugar, estar seguro, recibir cariño y que siempre vuelves por él.

Y tú aprendiste que puedes irte unos días sabiendo que tu peque está bien cuidado.

Porque unas buenas vacaciones no deberían ser solamente para nosotros.

Ellos también merecen las suyas. 🐾💛